Mantuve los ojos cerrados casi todo el camino y apenas me di cuenta cuando llegamos a mi casa. Bajé de la moto para después devolverle el casco a Justin. Un trueno a lo lejos hizo que me sobresaltara. Miré hacia arriba y sentí algunas gotas de lluvia cayendo sobre mi cara.
- Sube. Ahora voy yo.
Le hice caso a Justin sin protestar - algo raro en mi- y subí las escaleras hasta llegar a mi solitario apartamento. Encendí las luces mientras pasaba por todas las habitaciones, hasta detenerme en el salón. Me quité las zapatillas antes de tirarme al sofá. No tenía ganas de hacer nada, lo único que quería era dormir. Cerré los ojos y la imagen de Edward vino a mi cabeza. Me pregunté qué hubiera pasado si Justin no hubiera llegado a tiempo.
Disturbia, de Rihanna, empezó sonar y sentí como el móvil vibraba en el bolsillo del pantalón. Solté un suspiro exagerado para después cogerlo. A pesar de que todavía no había guardado el número de Niall en contactos, lo reconocí. Acepté la llamada y me acerqué el móvil al oído.
- Gisele.- su voz sonó al otro lado de la línea.
- Niall. ¿ Qué pasa?
Oí el sonido de una llaves.
- Sólo quería saber si estabas bien, ya que estabas un poco rara cuando te fuiste.
Apoyé la espalda en el respaldo y empecé a pasar los dedos por mi pelo enredado para quitar algunos nudos.
- Estoy bien. Gracias por preocuparte.
- ¿ Estás segura de qué no pasó nada? - insistió y, a pesar de que me gustaba que se preocupara, quería dejar ya el tema.
- La verdad es que si pasó algo, pero te lo contaré cuando te vea.
Hizo un sonido raro que interprete como una afirmación.
- ¿ Y Katrina? - pregunté al acordarme de ella.
- Está en casa. No veas lo que me costó sacarla del coche. Hasta me pegó una patada y me confundió con un ladrón.
Solté una carcajada al imaginarme eso. Cuando conseguí parar me di cuenta de que Niall también se estaba riendo y, teniendo en cuenta lo contagiosa que es su risa, me uní a él.
- Bueno, me tengo que ir ya.- me informó.- Dulces sueños.
Sonreí sin darme cuenta.
- Buenas noches.
Le colgué. Quería dormir, así que me fuia mi habitación a cambiarme. Me quité la ropa que tenía para reemplazarla por una camiseta ancha que me quedaba a unos centímetros del trasero y me hice un moño deshecho. En cuanto me tiré en la cama caí en un sueño profundo. Pero mi descanso no duró mucho. Unos diez minutos después oí la puerta principal cerrarse con fuerza. Me levanté de la cama sobresaltada. La lluvia golpeaba contra el cristal de la ventana y la ciudad se iluminaba con los relámpagos. Caminé hasta el interruptor para encender la luz, pero no iba. Tragué saliva antes de salir de la habitación; todo estaba oscuro y apenas veía por donde caminaba. De repente oí la voz de Justin, lo que hizo que soltara un suspiro de alivio.
- ¿ Gisele?
- Estoy en la cocina.- dije y seguido me puse a buscar unas velas, ya que no tenía linternas.
Oí los pasos de Justin cada vez más cerca, hasta que se pararon cerca de donde estaba yo. Tomó asiento en una silla. Encontré una vela en el tercer cajón y la encendí utilizando un mechero que tenía cerca. Segundos después encontré tres más. Puse una en el salón, otra en mi habitación y otra en el cuarto de baño. Cuando volví a la cocina Justin seguía en la misma posición que antes; el codo apoyado en la mesa y con las piernas cruzadas por los tobillos. Me echó una mirada y yo otra a el.
- ¿ Te vas a quedar aquí? - pregunté mientras me subía a la encimera de un salto. Mis pies se movían hacia delante y hacia atrás rozando el mármol.
Justin se encogió de hombros.
- No me puedo ir con este tiempo.
La idea de tenerle en casa me resultaba tan tranquilizadora como espeluznante. Me acordé de como días atrás había aparecido y desaparecido como si nada. Un escalofrío recorrió mi espalda. Me apoyé en la pared pensando en si debía mencionar lo sucedido o no, pero antes de que lo tuviera claro, habló el.
- ¿ Estás bien?
Levanté la mirada del suelo para dirijirla hacía el.
- Si.- hice una pausa.- ¿ Por qué lo preguntas?
- Por lo de antes.
Asentí lentamente y antes de que pudiera pensarlo mejor, las palabras salieron de mi boca.
- El otro día entraste en mi casa y te fuiste sin decir nada.
Vi como una sonrisa se asomaba en su cara.
- ¿ Te gustó? - alzó la cabeza y posó su mirada en mi.
- ¿ Por qué viniste? - pregunté ignorando su pregunta.
- Hmm... no has dicho que no... - se levantó de la silla para acercarse hasta donde estaba yo. Se quedó a mi lado, apoyando los codos en la encimera.- Así que te gustó.
Negué con la cabeza enérgicamente, mientras el me miraba de reojo.
- ¿ Por qué tendría que gustarme que entraras en mi casa como si fuera la tuya? - enderecé la espalda y pasé un mechón de pelo detrás de la oreja.
Justin no respondió. Sus ojos estaban fijos al frente. Dejé salir el aire que estaba conteniendo, lo que provocó que me mirara. Su mirada pasó de mi cara al resto de mi cuerpo y cuando me di cuenta de que llevaba sólo una camiseta, sentí como mis mejillas se calentaban. Sentía la necesidad de salir corriendo a cambiarme, pero también de quedarme para que viera que no estaba incómoda. Volvió a mirarme a los ojos y sentí como si me estuviera derritiendo. ¿ Para qué negarlo? Era jodidamente sexy. Su mano, fría como el hielo, se posó sobre mi muslo haciendo que me sobresaltara. La vela que se encontraba en la mesa iluminaba un lado de su cara y pude ver su sonrisa burlona. Dio medía vuelta hasta quedar delante de mi. Su cara estaba a la misma altura que la mía y demasiado cerca, diría yo. Sus manos se deslizaban por mis piernas provocándome escalofríos. Ni siquiera sabía porque no hacía nada para impedirlo. Tal vez porque estaba demasiado concentrada en mirarle a los ojos. Se acercó un poco más y entonces reaccioné. Puse mis manos sobre las suyas impidiendo que siguiera.
- Me voy a la cama.- tartamudeé. Me bajé de la encimera y caminé hacia la puerta.
- Gisele.- me giré para ver a Justin.- Buenas noches.
Le dediqué una sonrisa.
A la mañana siguiente, al oír el móvil, estuve a punto de caerme de la cama. No me molesté en cogerlo, hasta la tercera llamada. En la pantalla ponía número desconocido. Contesté y me acerqué el móvil al oído.
- ¿ Si?
- ¿ Te piensas quedar en la cama todo el día?
Me tomó un rato darme cuenta de que era la voz de Justin. Le colgué y me volví a tapar con la sabas para intentar recuperar el sueño. Pero por mucho que lo intentara no podía volver a dormir. Me levanté y salí de la habitación dispuesta a vengarme del idiota que me había despertado. Busqué por toda la casa y al ver que no lo encontraba, supuse que se había ido. Buena elección.
El móvil volvió a sonar en mi habitación. Lo cogí sin mirar quien era.
- Que ya estoy despierta.- grité.
- Me alegra oír eso.- la voz de Niall sonó al otro lado seguida de una carcajada.
¿ Por qué a mi? , pensé.
- Ah, hola Niall. Lo siento, pensaba que eras otra persona.
- Lo he notado.- se volvió a reír.- Te llamaba para ver si querrías salir a desayunar conmigo.
Me giré para mirar la hora. Eran las doce casi. Me sorprendió a mi misma ver que había dormido tanto.
- Claro, me encantaría.- respondí mientras empezaba a buscar la ropa que me iba a poner.
- ¿ Te recojo en media hora?
- ¿ Cuarenta minutos? - propuse al ver que no me daría tiempo.
- De acuerdo. Ahí estaré. Luego te veo.
- Adiós.
Colgué y tiré el móvil entre las sábanas revueltas. Coloqué la ropa que había elegido en la cama para después ir a darme una ducha. Me quité el moño y, tras luchar contra todos los nudos, conseguí peinarme y hacerme una coleta. Me hice la raya y salí de casa justo en el momento en el que Niall aparcaba el coche.
- Buenos días.- dije al entrar y seguido le di dos besos.
- Buenos días.- encendió el motor y empezó a conducir.- ¿ Qué tal has dormido?
- Bastante bien.- me giré para mirarle después de ponerme el cinturón.- ¿ Y tú?
Sonrió ante aquella pregunta. Agarraba el volante con una mano, mientras mantenía el otro brazo apoyado en la ventanilla y la mirada fija en el camino.
- Genial.
Me humedecí los labios.
- ¿ Puedo abrir la ventana?
Me miró de reojo y asintió.
- No hace falta que preguntes.
- Gracias.
Apreté el botón para que la ventanilla se bajase y dejé que la fría brisa chocara contra mi cara. Necesitaba refrescarme un poco, ya que todavía estaba un poco dormida.
- ¿ A dónde vamos a ir? - pregunté mientras me recostaba en mi asiento con la cabeza hacia la ventanilla.
- A mi casa. Tengo todo preparado.
Asentí lentamente. ¿ Iba a ir a su casa? De repente me empecé a poner incomoda y las palmas de mis manos empezaron a sudar.
Si lees la novela deja un comentario aquí o twitteame a mi cuenta ( @Fuckenzia)
También empezaré una en Wattpad, así que si os interesa leerla, os dejo el link: http://www.wattpad.com/23391185-%C2%BF-enamorada-de-un-fantasma#.Ug5mcdLWODs
Y por último, podéis decirme en los comentarios con quién queréis que se quede Gisele y por que. Pondré también una encuesta para que votéis.
GRACIAS POR PASAR! ESPERO QUE TE HAYA GUSTADO EL CAPÍTULO:)

Hola ^^ Bueno, leo ésta novela en wattpad y me gustaria si me dijeras si la seguirás aquí como hasta ahora o la escribirás en Wattpad. Para no confundirme jajajaja. ^^
ResponderEliminarMe encanta, sin duda es increíble. Me gustaría que se quedase con Justin, obviamente es más sexy y más enérgico, veo a Niall como un amigo, únicamente.
(Wattpad): Loroni [Ya me sigues ;)]