domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo 4:


29 de Septiembre, 2012
- ¡ Buenos días, preciosa!
Miré a Justin de reojo, mientras él me pasaba el brazo por encima.
- ¿ Cómo es que te puedes despertar tan feliz?
Soltó una carcajada y, por ninguna razón, me acordé de Niall. Después de volver al estudio tuvimos que esperar casi una hora más. Estuvimos conociéndonos un poco y, cuando Katrina salió, nos despedimos con dos besos y con un << Ya te llamaré>> de su parte. Entonces me acordé de que no le di mi número, pero supuse que lo había guardado el día en el que me llamó por lo del móvil de Katrina.
- Es imposible no hacerlo si te veo.
La voz de Justin hizo que volviera a la realidad. Me giré para mirarle.
- ¿ Es imposible despertarte?
Me dedicó una sonrisa, mientras ponía los ojos en blanco. No quise reconocerlo, pero me pareció bastante mono al hacer eso.
- Cómo no iba a ser feliz. - dijo.
Sentí como me rozaba suavemente la oreja con los dedos. Un escalofrío me recorrió la espalda y se me erizaron los pelos de la nuca. Ni siquiera sabía porque no le quitaba el brazo de encima mio. Me giré para mirarle. Estaba sonriendo; seguramente porque me notaba nerviosa. Levanté mi mano para encontrar la de Justin y por un momento, al rozar sus dedos, me quedé quieta. Tomé aire para hacer que mi cuerpo dejara de temblar e hice que quitara el brazo.
- Deberíamos darnos prisa.- tartamudeé.- Si no, llegaremos tarde.
- Así que te preocupa llegar tarde.- enarcó las cejas.
- Me preocupa mi futuro.
- ¡ Touché! - exclamó y después chasqueó los dedos y me señaló con el índice.
Solté una pequeña, pero sincera, carcajada. Tal vez Justin no fuera tan malo como había pensado.
- Por cierto...- empecé a decir.- ¿ Tu manera de ligar con una chica es llamarla preciosa?
- ¿ Crees que estoy ligando contigo?
Por como lo decía parecía que estaba intentando no reírse.
- Creo que es obvio.
Soltó aire y me empezó a acariciar el pelo.
- Pues que sepas que todavía no he empezado.
No me quería ni imaginar la cara que tendría en aquel momento. ¿ Cómo se supone que debería tomarme eso?
Cuando llegamos a la puerta del instituto, vimos a Katrina enseñando su tatuaje a Derek Thomas. Mi amiga estaba obsesionada con los enanitos de jardín, así que se había tatuado uno en el hombro. Les saludé a los dos y cruzamos la puerta. Me giré para decirle algo a Justin, pero ya no estaba. Lo busqué con la mirada; no lo encontré. Me puse la capucha de la sudadera que llevaba puesta y metí las manos en bolsillo. Todavía faltaban cinco minutos para que empezaran las clases, así que Katrina y yo nos sentamos en las escaleras que daban a la puerta principal. Me apoyé contra el escalón que tenía detrás.
- Gisele, - giré la cabeza para mirar a mi amiga.- ¿ quién era el chico de ayer? Ese rubio.
Solté una risita.
- ¿ Te ha gustado, tonta? Es el chico que encontró tu móvil.
Se echó el pelo hacia atrás con la mano, intentando mostrar superioridad. Ahogué una carcajada.
- Para tu información, - empezó a decir mientras me señalaba con el dedo.- estoy interesada en otro.
Arqueé las cejas y me acerqué un poco más a ella.
- ¿ En quién?
Levantó las manos a la altura de su cabeza y las empezó a mover.
- Ahh... es un secreto.- dejó caer los brazos a ambos costados de su cuerpo. Después se giró para mirarme.- Tal vez algún día lo sepas.
- Vamos, Kat, que no estamos en primaria. Dime quien es.
Vaciló durante un momento y cuando habló lo hizo con un susurro.
- El chico del mostrador del estudio de tatuajes. Ayer le pedí el número e igual quedamos hoy.
- ¡ Sabía que tramabas algo! - exclamé poniendo más emoción de la que debería.- No esta mal.- comenté más calmada.
- Está genial.
La miré mientras juntaba los dedos y los llevaba a los labios para darles un beso. Solté una carcajada. Entonces sonó la campana y tuvimos que entrar. Caminé por el pasillo, subí las escaleras y justo cuando iba a entrar a clase, vi a Justin subiendo. Tenía la mano en la cara. Me fijé mejor y vi como le salía sangre de la nariz.
- Oh, no.- comenté para mi misma.
Deje la mochila en mi sitio y fui a por el. Lo encontré esperando delante de la enfermería. Mantenía la cabeza echada hacia atrás y sujetaba una gran cantidad de papel en la nariz.
Me senté a su lado, pero no dije nada. Me apoyé en el respaldo de la silla y crucé los brazos por encima de mi pecho.
- ¿ Sabes que las clases ya han empezado, no? - preguntó con en tono burlón.
Ignoré su pregunta y cambié de tema.
- ¿ Qué te ha pasado?
Se encogió de hombros y se quitó el papel de la nariz.
- He hecho de héroe.
- No estoy de bromas. ¿ Qué has hecho?
- Ya te lo he dicho.- me giré para mirarle con cara de asesina. Él levantó las manos por encima de su cabeza.- Vale. Iban a pegar a un chico menor y me metí para que no le hicieran nada.
Sentí como mi cuerpo se relajaba.
- ¿ Con quién te has pegado?
- ¿ Tú crees que le he preguntado su nombre?
Puse los ojos en blanco. Iba a decir algo más, pero oí a alguien carraspeando detrás de mi. Me giré. A unos metros de distancia estaba el director. Tenía las manos detrás de la espalda.
- ¿ No deberíais estar en clase? - preguntó con voz ronca. Caminó hasta ponerse delante de nosotros. Examinó a Justin y luego me miró a mi.- Vete a clase.
Asentí sin protestar.
- Luego te veo.- le dije a Justin y volví a clase.
El resto del día pasó normal. A la tarde Katrina se volvió a ir con Justin y yo fui a trabajar. Había convencido a mi amiga para hacer de guía turístico, pero a cambio de un favor, claro.
Acabé mi turno a las siete y media y, justo cuando iba a salir, entró Niall. Miró alrededor suyo, hasta que su vista se volvió a clavar en mi, al igual que en el estudio de tatuajes. Me saludó con un movimiento de cabeza y caminó hasta mí con grandes zancadas. Estaba empezando a pensar que me estaba persiguiendo.
- Hola.- saludó con una gran sonrisa.
Se la devolví antes de darle dos besos. Era un poco más alto que yo, así que tenía que ponerme de puntillas.
- ¿ Qué haces aquí?
Me empecé a poner la chaqueta mientras esperaba su respuesta.
- Me enteré de que trabajas aquí y he venido a ver si te encontraba para ir a tomar algo.- se apoyó con una mano en la pared y se quedó mirándome.- ¿ Qué dices?
Me subí la cremallera de la cazadora y lo miré.
- Tendría que ir a estudiar, pero supongo que por una hora no pasara nada.
En su cara se dibujó una sonrisa torcida que, por alguna razón, hizo que me sonrojara. Salimos del restaurante y me condujo hasta su coche; un Toyota negro. Me abrió la puerta y yo ocupé el asiento del copiloto. Dentro hacía mucho más calor que fuera, así que me quité la chaqueta y la dejé encima de mis piernas. Segundos después, Niall ocupó el asiento del conductor. Deslicé el móvil del bolsillo de mi pantalón para ver si tenía alguna llamado o mensaje, pero no tenía nada. Niall echó una mirada al retrovisor y otra a mi, antes de hablar.
- ¿ Qué tal te ha ido el día?
Me encogí de hombros.
- Supongo que bien.- le dediqué una sonrisa.- ¿ Y a ti?
- Está empezando a mejorar.
Me mordí el labio inferior para reprimir una risita tonta y bajé la cabeza por si me había puesto roja.
Condució durante unos minutos más hasta llegar a un Starbucks. Buscó un sitio para aparcar y salimos del coche. Nos sentamos en una mesa al fondo. Pedimos chocolate caliente y empezamos a hablar de cualquier tontería. Me pasé casi toda la hora riendo.
- Gisele.- levanté la cabeza para mirarle.- Tienes un poco de chocolate aquí.- se señaló la parte de arriba del labio y sonrió.
Me pasé la lengua para quitarmelo, pero por como se reía Niall supuse que no lo había conseguido. Cogió una servilleta y me la tendió.
- Gracias.
Me la pasé por los labios y después usé la ventana como espejo para ver si todavía tenía manchado. Volví a sacar el móvil para mirar la hora. Eran las nueve de la noche y todavía no había hecho los deberes, ni había estudiado. Me levanté y me empecé a poner la chaqueta.
- Me tengo que ir.
Niall asintió lentamente, se levantó y se empezó a poner su cazadora.
- Te llevo.
Unos quince minutos más tarde ya estaba delante de mi casa.
- ¿ Te apetecería volver a quedar? - preguntó.
Le miré con una sonrisa en la cara y me encogí de hombros.
- De acuerdo.
- ¿ Te apetece ir el sábado al cine?- se pasó la mano por el pelo; un gesto que hizo que pareciera nervioso.
- Iré encantada.- apoyé mi mano en su hombros y me puse de puntillas para darle dos besos.- Nos vemos el sabado.
Me di la vuelta y entré dejando atrás a Niall.


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GRACIAS POR PASAR!:)


2 comentarios:

  1. ¡Genial! ¡Me encanta!
    Bueno soy (lore1998) we we we!
    Y como soy fiel lectora puesssss
    ¡Comento y te digo que me encanta!
    jejejejeje :D
    ¡Espero el siguiente!
    P.D: Si te pasaras por mi blog (blogspot) me harías realmente muy feliz
    ¡Besos!
    Atte: Lorena*

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  2. AH!!!!!!!!!!!!!!
    Amo a Nialler, es tan tierno :3
    Sube pronto, ya quiero ver la salida del cine!!!!!!!
    Xoxo PokiFace

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